Voces en la mente-autor

Por José María Marcos (*)

Hay que escribir sobre lo “policíaco en la ciencia ficción”. ¿Y qué se te ocurre? Meter mano a los clásicos es una salida. Hoy se ve bien. Agarramos “Los crímenes de la calle Morgue”, y que el asesino, en vez de un mono, sea un extraterrestre. Sería un cuento policial a la vieja usanza, cruzado por la CF. El mono se escapa de un zoológico. ¿El alien cómo aparece? Cae del espacio, ¿y listo? No sé. Pienso que, para hacer el cuento más futurista, podemos situarlo en el 2235 y decir que, en esa época, los humanos más poderosos tienen el hobby de cazar especímenes por todo el universo y forman zoológicos de ET, o marcialógicos, o algo por el estilo. Sería una forma novedosa de abordar el tema de la vida fuera de la Tierra. Creo que no hay nada parecido. O al menos no lo leí. No se puede leer todo. Habría que imaginar unos cuantos planetas, con distintas especies y subespecies. Una saga fantasy. Parte de la población terrícola está aburrida de los perros y los gatos, y los animales domésticos son reemplazados por marcianos domésticos. Se descubre que los ET son comestibles y se forman grandes cadenas de consumo. Ahí aparecen grupos que se oponen al maltrato extraterrestre y rechazan a los marcianívoros. A su vez, células rebeldes comienzan a ver en el asesino una suerte de líder revolucionario, lo ayudan en la clandestinidad, y la cosa comienza a complicarse. ¿Y cómo sería el marciano? Grande como un gorila. O podría ser chiquito, pero con un veneno letal, o una fuerza extraordinaria, justo de una variedad que no se recomendaba traer por su mal carácter. Buena la idea, eh. Estamos frente a una gran epopeya. Sí, sí, ya sé, pero para esta revista necesitamos un microcuento de veinticinco líneas. Ah, entonces, el asunto está, más o menos. Ponele “Voces en la mente-autor” y metele rápido el punto final, antes de que se escape el demonio de la novela.