La historia de un gran amor

Manual sadomasoporno (ex tractat)

Por José María Marcos (*)

La editorial Carne Argentina editó el nuevo libro de Alberto Laiseca: Manual sadomasoporno (ex tractat).Mezcla de aforismos, humor negro y esquizofrénico, un despliegue de técnicas sádicas y masoquistas, “consejos para los jóvenes” y variados recursos, el Manual habla oblicuamente sobre una historia de amor, o de lo efímero de todo gran amor, que a veces parecen ser lo mismo.
Pero... para llegar hasta “la historia” hay que “hacer un viaje desde lo oscuro hacia lo luminoso” y pasar por el tamiz de lo que es el amor para Laiseca, quien desde el arranque nos advierte: “Sadismo es amor. Masoquismo es ternura. Vampirismo es protección”.
Después de esas frases redobla la apuesta y agrega: “Por el culo no es incesto. Una sola vez no preña (licencia poética)”, y aquí queda cerrar el libro, o seguir entrando a este particular mundo, en el que regiría la premisa de Eric, el Fantasma de la Ópera, tantas veces visitado por el propio autor: “Cada uno tiene las citas que puede”.
Mi decisión fue seguir adelante y hallé infinidad de joyitas.
Algunas de ellas son los consejos del Viejo Lai: “Si sos hombre las mujeres entran y salen. Si sos mujer los hombres salen y entran. Pero la casa queda. Tené casa propia, para que nadie te pueda echar”. “Si conseguís que una chica se ría ya la tenés media metida en la bolsa. Y si le enseñás a jugar es tuya”. “Para cuando andés bien jodido te doy un consejo (de alguien que fue pobre mucho tiempo): tomate dos grappas y andate a dormir. Que mañana será otro día”.
También hay paradojas (o parajodas, como decía Bernardo Kordon) de este tipo: “La soledad se puede disfrutar siempre y cuando uno esté acompañado”. Razonamientos chasco: “Todas las putas tienen tetas. Todas las tetas tienen putas”. Humor negro: “La morgue no es tan mal lugar como se dice. Hay muchas chicas desnudas”. Recomendaciones para sádicos: “La toalla mojada y didáctica. Chirlos sólo en el culo y en las piernitas. Las tetas no porque son muy frágiles. Aunque te mueras de ganas”. Sentencias: “El que traiciona a sus mujeres, más tarde o más temprano, te va a traicionar también a vos, que sos su amigo”. Paráfrasis martinfierristas: “Hacete amigo ‘e las tetas. No les des de qué quejarse. Y cuando ellas quieran enojarse, vos te debés encoger. Que siempre es güeno tener ande ir a rascarse”.
Completan el Manual dieciséis opiniones sobre ciencia (“pueden saltearse perfectamente y la obra se entiende igual”, aclara), variantes para los cuentos Berenice, de Edgar Allan Poe, y Barba Azul, y algunas confesiones: “No hay crecimiento fuera de la mujer. Ellas me humanizaron” o “Me he salvado, hasta aquí, de puro pedo”.
El diseño de la tapa y de la edición corresponde a Eugenia Herrero. El libro está ilustrado con muñecas y una serie de esculturas de Lilian Almada y dibujos de Victoria Accorinti. La fotografía estuvo a cargo de Magali Flaks. Y la dedicatoria: “Para Selva Almada, porque este libro es suyo”. Todas chicas que se han ocupado de hacer una cuidada edición (48 páginas de papel ilustración, tamaño 28 cm. x 19 cm), realizada con el apoyo del Fondo Metropolitano de las Artes y las Ciencias del Ministerio de Cultura del GCBA, llena de detalles, como una sobrecubierta blanca que lleva el número 1725 siguiendo el número de libros que Laiseca tiene catalogados en su casa.
Se nota que al Conde y sus chicas los une un gran amor, que gestó este libro de inusual y extravagante encanto.

(*) Insomnia Nº 124, abril de 2008.